Bajo La Lupa
Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 02
 
Service ¿mal necesario?
¿Por qué los salarios no aumentan?
¿Hay más empleo?
¿Necesitamos sindicatos?
 
 
 
 
Portada

Editorial

DERECHOS LABORALES
¿Contra el empleo?

CHOLO BARATO
Pero aumenta el empleo

REMUNERACIONES JUSTAS
¿Sueño imposible?

BENEFICIOS SOCIALES
Lo que usted debe saber

"MALDITOS SERVICES"
Ignorando abusos

DERECHOS ATROPELLADOS
Políticas antilaborales y prácticas antisindicales

MEJORES SALARIOS AYUDAN AL DESARROLLO
Mejorando la distribución del ingreso

DERECHOS LABORALES Y GLOBALIZACIÓN
Globalizando el trabajo digno

MUJERES EN LA FUERZA LABORAL
Trabajadoras independientes

PROMOVIENDO EMPLEOS DECENTES
El Estado y la promoción de políticas sectoriales

Wikipedia
 
 
MUJERES EN LA
FUERZA LABORAL
Un tema que hay que destacar de las mujeres trabajadoras, es que en su enorme
mayoría son independientes, son capaces de crear su propio empleo, con ingenio y sacrificio. Actualmente, de cada 4 mujeres trabajadoras, 3 de ellas son autoempleadas y apenas 1 es trabajadora dependiente.

Cuando pensamos en conceptos como “fuerza laboral”, “mano de obra”, a menudo cometemos el error de pensar en masculino: nos imaginamos obrer os, trabajador es, empleados, etc. Grave error, porque al hacerlo, olvidamos el rol que la mujer per uan a desempeña en el campo laboral, y repetimos esa eterna injusticia de reducir su papel a actividades marginales, cuando la verdad es que las profesionales, trabajadoras, campesinas, obreras, etc., son un elemento fundamental en la economía del país.

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EL PESO FEMENINO EN LA FUERZA DE TRABAJO

Una primera sorpresa, par a quien es se han acostumbrado a considerar el peso labor al de la mujer como men or, es que en realidad, las mujeres son más de la mitad de la fuerza de trabajo en el Perú. En efecto, según la encuesta ENAHO 2005 del INEI, 53% de las personas en edad de trabajar son mujer es, es decir casi 10 millones y medio de mujeres entre trabajadoras activas y aquellas que por diversos motivos no trabajan (amas de casas, jubiladas, estudiantes).

Ahí, no hay que dejar de ver como aún se asume la imagen tradicion al del ama de casa como “no trabajadora”, cuando la realidad es que la labor de ama de casa exige indudable esfuerzo y dedicación y, a menudo, esa ama de casa que supuestamente “no trabaja”, en realidad trabaja tanto o más que su cónyuge, con el agravante de que no cuenta con un salario, seguro, vacaciones, etc.

PERUANAS EN EL MERCADO LABORAL: ACTIVAS Y DESOCUPADAS

En el Perú la Población económicamente activa está compuesta de 6.3 millones de mujeres y 7.5 millones de hombres, lo que indica que a pesar de ser más mujeres que hombres en el universo total de personas en edad de trabajar, en el universo más restringido de los que “oficialmente” forman parte de la actividad económica hay más hombres que mujeres, lo que se explica en buena parte por la existencia de conceptos como el del “ama de casa no trabajadora” que distorsionan y disminuyen el trabajo de la mujer.

Los hombres ganan unos S/. 876, mientras que ellas cobran S/. 595. (según el Observatorio Socioeconómico Laboral de Lima Sur del Ministerio de Trabajo).

 

Otro motivo para explicar porque hay menos mujer es efectivamente trabajando, es la existencia de barreras y discriminación es contra el trabajo femenino en muchas actividades que no son consideradas “aptas par a mujer es” como la minera, la construcción, el transporte, etc., áreas todas en don­de existen prejuicios contra la mujer trabajadora.

¿Y qué acerca de las mujeres desempleadas? Una de cada diez mujeres no tiene trabajo, siendo que, por edades, son las jóven es entre 18 y 24 años las que registran los mayor es niveles de desempleo: 19%, lo que signiifica que de cada cinco jóvenes mujeres, una está desempleada.

TRABAJO SUBORDINADO, NO RECONOCIDO NI REMUNERADO

Uno de los principales problemas que encaran las mujeres trabajadoras es el no reconocimiento a su labor, lo que se debe a que muchas mujeres tengan principalmente empleos de tipo familiar no remunerado, es decir como ayudantes de los negocios de sus esposos y familiares. Esto es especialmente frecuente en el campo, donde 2 de cada tres mujer es suele trabajar en las labores de siembra, cuidado y cosecha de las tierras de la familia, sin percibir un ingreso propio.

 

Trabajadores con discapacidad: excluidos y discriminados

Para cualquier peruano común y corriente, el incorporarse y mantenerse en el mercado laboral es una ardua tarea. ¿Pero qué hay de aquellos peruanos que sufren de alguna discapacidad física o mental? ¿Qué hay de nuestros compatriotas que tienen discapacidad auditiva, visual, intelectual o psicológica? ¿Qué hay para ellos en el mercado laboral?

La triste realidad es que para las personas con discapacidad, lo que el mercado laboral ofrece es exclusión y discriminación. Así, según un estudio de la Comisión de Discapacidad del Congreso en el año 2004, el 76% de las personas con discapacidad que están en edad de trabajar, no logran ingresar al mercado laboral, viéndose condenados a ser una carga para otros.

¿Y qué hay del autoempleo? El 70% de las PYMES de personas con discapacidad son informales, tienen tecnologías artesanales y no cuentan con acceso al financiamiento. De estas PYMES, la mayoría del personal realiza actividades de carácter administrativo y los sueldos están por debajo de la remuneración mínima vital, no alcanzando ni siquiera a los niveles de subsistencia.

Para peor, las políticas para prevenir la discapacidad; la constitución omite la responsabilidad sobre seguridad e higiene en el trabajo a fin de prevenir riesgos y asegurar la salud e integridad de los trabajadores. En los sectores de construcción y minería, se ha detectado que las reglamentaciones existentes para el caso de labores de alto riesgo solo alcanzan a las grandes empresas de los sectores mencionados. Por ello, es cada vez mayor el número de trabajadores –especialmente jó­venes– que adquiere una discapacidad.

El argumento que se suele usar para ex­cluir y discriminar laboralmente a los discapacitados es su pretendida ineficiencia y baja productividad, sin embargo, con adecuada capacitación y condiciones apropiadas de trabajo, el discapacitado puede ser tanto o más productivo que una persona sin discapacidad.

 

El encasillamiento de las mujeres en empleos dependientes y subordinados es impresion ante. Así, apenas el 1.4% de la población económicamente activa está compuesto por mujer es que sean empleador es y patronas. Es decir que por cada mujer que puede decir que es dueña de su empresa o que tien e gente contratada a su servicio, hay 70 mujer es cuyo trabajo esta subordinado a un patrón.

IGUAL ESFUERZO, PEOR O MENOR PAGA

Una realidad que encaran miles de mujeres trabajadoras, es la de percibir remuneracion es inferior es a las de sus colegas hombres, pese a dedicar igual tiempo y esfuerzo a sus labores. Así, una investigación del Ministerio de Trabajo del año 2003, encontró que en promedio la remuneración de una trabajador a apen as equivalía a las 3/4 partes de la remuneración de un trabajador hombre.

Esta situacion de menor pago a la trabajador a es uno de los mas seri os problemas laborales que pueden existir , sin embargo poca atencion se le da a su solución, siendo que aunque parezca increible. en la ultima década la brecha entre los ingresos de las mujeres y los hombres lejos de disminuir o al menos mantener estable, mas bien ha crecido.

EMPLEOS: ¿SÓLO PARA MUJERES?

Mien-tras la presencia de las mujer es en puestos ejecutivos y generenciales es reducida, en comparacion a la de los hombre, si existe, en cambio, una relativa igualdad en puestos profesionales y técnicos, en donde las mujer es ocupan el 48% de los empleos existentes.

El problema es que pese a los avances de las ultimas decadas, aun existen muchas ocupaciones que siguen siendo consideradas como típicas "femeninas". Por ejemplo, en profesiones como enfermeras y obstetrices, la tasa de empleo femenina es muy alta, entre 90 y 100% de los puestos; y lo mismo pasa en las labores de oficina, donde de cada diez profesionales, 9 son mujer es (mecanografas y secretarias). Sin embargo, tambien hay muchas profesion es donde la participacion de la mujer es marginal. Asi, en la arquitectura, ingeniería, y aviación, apenas uno de cada diez profesionales es una mujer.

AUN HAY, TRABAJADORAS, MUCHO POR HACER

En el Perú la mujer va codo a codo con el varón en el campo laboral, trabajando, buscando un empleo, y si este no existe, creandoselo por sus propios medios. Sin embargo, el valor de su esfuerzo es debidamente reconocido, en muchos aspectos, como remuneraciónes, oportunidades de promoción, acceso a beneficios, etc. Asi, la mujer padece de una doble situación de discriminación: no solo debe de encarar los problemas y abusos que son comun es a todo trabajador (horarios extendidos, despidos arbitrarios, salarios insuficientes, etc.), sino que ademas padece adicionales abusos debido a su condicion de mujer, incluyendo el maltrato de género y el acoso sexual. Mejor ar la situacion de la mujer trabajador a hasta conseguir la plena igualdad, para que hombres y mujeres disfruten de similar es derechos y oportunidades en el trabajo es un tema que no puede obviarse. Hasta cuando las madres, hermanas, hijas de los peruanos tendrán que espera por justicia laboral, esa justicia que deber ia ser de todos y para todos sin distinción de sexo?

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Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 08-Jul-2010
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