Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 03
 
¿Tiene voluntad el gobierno?
¿Cómo mejorar las economías regionales?
¿Van bien los gobiernos regionales y municipios?
¿Se puede resolver los conflictos?
 
 
 
 
Portada

Editorial
Descentralización. Reto por entender

¿HACIA DONDE?
Descentralización:
hacia dónde?

ENTREVISTA
"La desactivación del CND no fue lo más acertado"

DESCENTRALIZACIÓN
El reparto del billete

CANON
El Canon: Realidad y Fantasía

CONFLICTOS SOCIALES
Conflicto en las regiones

PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Gobernar es escuchar y compartir

ENTREVISTA
"Siempre hemos sabido juntar esfuerzos y recursos"

ECONOMÍA
Crecimiento en pocas regiones, para poca gente

ZONIFICACIÓN
Poniendo orden en la casa

INTEGRACIÓN REGIONAL
Como integrar regiones

PROPUESTAS
Once propuestas para la descentralización

Infografia central.
PERÚ: País de profundos contrastes

Wikipedia
 
 
DESCENTRALIZACIÓN
¿HACIA DONDE?
La descentralización es un proceso difícil porque implica que el gobierno central debe ceder poder a las regiones y provincias. A los políticos no les gusta perder poder. Las instituciones del gobierno central deben aprender a trabajar con los gobiernos regionales y municipalidades que se empoderan. Implica además un cambio institucional muy grande: desmontar o reducir algunas instituciones y construir y desarrollar otras.

La descentralización es difícil, pero tiene que ser un proceso, que vaya acumulando, acomodándose a la realidad y aprendiendo con el tiempo. Para eso, los ritmos, orientaciones y estrategias de este proceso, tienen que ser dirigidos por una institución y tener coherencia en las políticas nacionales.

Alan Garcia
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DESPEGUE FUE A MEDIA CAÑA

Durante los primeros años de la actual descentralización, 2003-2006, el gobierno encargó la dirección del proceso a un organismo llamado el Consejo Nacional de Descentralización (CND). En este periodo, crítico por ser precisamente los años iniciales y formativos, hubo algunos problemas serios en la conducción de la descentralización:

— El Incumplimiento de cronogramas de transferencias.

— La subestimación de los municipios.

— La burocratización y débil liderazgo del CND.

  Experiencias previas de descentralización
1828: Instalación de Juntas departamentales
1873: Consejos departamentales y Municipales
1880: Descentralización fiscal (post guerra con Chile)
1919: Congresos Regionales
1923: Consejos Departamentales
1981: Corporaciones departamentales
1989: 12 Gobiernos Regionales
Estas propuestas de descentralización quedaron a medio camino por ausencia de visiones compartidas y acuerdos sólidos para
impulsarlos; o por desactivación del proceso a cargo de dictaduras, como sucedió en 1992.
 

— La resistencia de sectores ministeriales opuestos a la descentralización.

— La falta de un sistema de información y de comunicación sobre la marcha del proceso, generando una gran confusión.

— La inexistencia de un plan de capacitación y asistencia técnica.

— La falta de una agenda de prioridades concertada entre el Poder Ejecutivo y el Congreso de la República en el periodo 2005-2006.

La no aprobación de ninguna de las cinco integraciones regionales por el referéndum del 30 de octubre del 2005 fue un serio revés para el proceso descentralista, y para el CND como organismo conductor.

“Es necesario superar el
centralismo que ha caracterizado
históricamente al Estado Peruano”.

 

La transferencia de las competencias y funciones fue muy lenta, sujeta a engorrosos procedimientos de acreditación debiendo cada gobierno regional (25), municipalidad provincial (196) y municipalidad distrital (1831) demostrar su capacidad. Se ofreció así la imagen de un proceso sin horizontes claros y con poca vitalidad. A ello, se agrega el hecho de que la mayor parte de las autoridades regionales y locales del periodo 2003-2006 realmente no se interesaron a fondo en mejorar lo que se les había transferido.

LA SITUACIÓN A JULIO 2006

  Los objetivos de la descentralización

“El objetivo de la descentralización es generar un modelo de desarrollo territorial que satisfaga las legítimas expectativas de inclusión, prosperidad y acceso a mejores oportunidades para el ejercicio de derechos. La transferencia de capacidades y recursos hacia las regiones y localidades –aspecto central de la descentralización– tiene, pues, el propósito de crear condiciones apropiadas para la competitividad y la equidad, así como el fortalecimiento de la institucionalidad democrática en cada uno de los niveles de gobierno, superando de esta manera el centralismo que ha caracterizado históricamente al Estado Peruano”. Grupo Propuesta Ciudadana. “La descentralización peruana: una agenda para relanzar un proceso impostergable”. (Grupo Propuesta Ciudadana )

“La descentralización pretende también como objetivo potenciar la participación ciudadana en la formulación de políticas públicas, en la aprobación y gestión de planes y presupuestos subnacionales, lo que sumado a la rendición de cuentas y las facilidades para acceder a la información de interés público, puede contribuir a la transparencia, a la legitimidad y el apoyo creciente de la población a la ejecución de la políticas y acciones de desarrollo. Es decir, la descentralización es una vía para impulsar procesos de buen gobierno regional y local y de construcción de ciudadanía”. (Red Perú de Iniciativas de Concertación)

 

La descentralización fue la única reforma política importante impulsada por el Gobierno de Toledo. Es también un componente fundamental del Acuerdo Nacional (Octava Política de Estado). A pesar de ello, fue evidente la pérdida de interés de Toledo en ella y la pérdida del consenso político social impulsor de esta reforma, así como la falta de priorización del tema por los candidatos principales a la Presidencia de la República en el 2006. Los partidos políticos con representación en el Parlamento Nacional, que en principio aprobaron la creación de regiones mediante referéndum, le quitaron el apoyo al proceso no aprobando las normas necesarias, por ejemplo los incentivos tributarios, tratando de preservar mejores posibilidades para sus candidatos en la campaña electoral del 2006.

Así, en julio del 2006 la descentralización era un proceso casi paralizado, acompañado de un ente conductor (CND) desacreditado y en el que los gobiernos regionales y locales no jugaron un rol promotor.

PILOTO EN PROBLEMAS

Lo que viene haciendo el gobierno con la descentralización debe entenderse teniendo como marco general que, mas allá de las palabras, Alan García ha optado por el modelo neoliberal, en alianza con la derecha y bajo un estilo de gobierno centralista- autoritario.

En este marco, podemos observar que:

—Se demoró tres meses en anunciar las medidas del shock descentralista, cumplido en menos del 50% un año después;

—Luego de haber procesado la “reingeniería” del CND, procedió a desactivarlo, eliminando el espacio de coordinación y concertación intergubernamental del proceso;

  Las últimas elecciones Regionales y Municipales

Las elecciones regionales de noviembre del 2006 significaron una clara derrota de los denominados partidos nacionales y la consolidación de los movimientos o partidos políticos regionales que triunfaron en 22 de los 25 gobiernos regionales. El APRA controla los gobiernos regionales de Piura y La Libertad, Solidaridad Nacional la Municipalidad Metropolitana de Lima. Quedó establecido así un claro divorcio de la representación parlamentaria con la regional y local.

Si bien estos movimientos tienen en común la voluntad de ejercer la política a partir de las dinámicas sociales y económicas de sus regiones, se trata de referentes muy heterogéneos y con débiles mecanismos de articulación entre quienes comparten enfoques similares. En este contexto resulta importante el surgimiento de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales y las Juntas de Coordinación Interregional, así como la continuidad de redes municipales como REMURPE.

 

—A más de un año de iniciada su gestión no se sabe cómo se hará la transferencia de competencias y funciones sectoriales;

—No se ha avanzado en el desarrollo de capacidades y asistencia técnica;

—Hay demora en introducir los ajustes al SNIP y las reglas para compras estatales (CONSUCODE), lo que condicionará que muchas regiones y municipios no ejecuten la totalidad de su presupuesto de inversiones;

—No se promueve los procesos de planeamiento concertado, los presupuestos participativos ni la participación ciudadana;

—Se busca hechar la culpa a los gobiernos regionales de los problemas en la inversión pública y de los conflictos sociales.

En ausencia de una visión y propuesta integral de reforma de Estado, el gobierno pretende realizar las transferencias de competencias de manera desligada de la descentralización fiscal, de la puesta en marcha del Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico, sin una reforma del Poder Ejecutivo que sea coherente con el proceso de descentralización y sin la necesaria aprobación de la Ley del Empleo Público.

El problema más serio del proceso de descentralización es la ausencia de una conducción institucionaliza, con autoridad suficiente para enfrentar las resistencias del centralismo

 

Definitivamente, el problema más serio es la ausencia de una conducción institucionalizada del proceso, con autoridad suficiente para enfrentar las resistencias del centralismo.

HACE FALTA UNA DIRECCIÓN COORDINADA

  Centralismo en cifras
9 ciudades concentraban más del 40% de la población del país (concentración poblacional).
5 departamentos concentraban las 2/3 partes del PBI nacional (concentración de la inversión y de la producción)
10 provincias el 52% de los electores (concentración del poder político).

Varias son las razones que justifican una conducción concertada del proceso de descentralización:

—La descentralización es una reforma multidimensional de largo plazo, que va más allá de la duración de los cinco años de un gobierno nacional o de los cuatro años de los gobiernos regionales y locales. Se trata de una política de Estado permanente por lo que es necesario evitar interrupciones en el proceso cada vez que cambien las autoridades.

Alan Garcia
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—La descentralización compromete al gobierno central, los gobiernos regionales y las municipalidades, y también a las organizaciones de la sociedad civil, todos ellos actores con miradas e intereses diferenciados, que pueden convertirse en factores de parálisis reales si no se institucionaliza un espacio de diálogo. Recordemos que actualmente sólo 3 de 25 gobiernos regionales son conducidos por partidos políticos nacionales. El Poder Ejecutivo debe conducir esta reforma de manera concertada, buscando complementariedades, pues

teniendo los gobiernos regionales y locales autonomía política y administrativa, estos no pueden recibir órdenes verticales desde arriba, como frecuentemente lo pretende el Presidente de la República.

El presidente García pese a su ofrecimiento en la campaña electoral de una “descentralización
inmediata”, ha optado por un estilo de gobierno centralista-autoritario.

 

—Por tratarse de una reforma de gran envergadura que cuestiona la inequitativa distribución del poder y la riqueza, la descentralización es inevitablemente un proceso complejo y potencialmente conflictivo.

—Por significar una reforma política en un contexto en que el sistema político está en crisis de representatividad y efectividad, resulta recomendable que se conduzca concertadamente, en tanto que ningún partido político que alcance el gobierno nacional por sí solo tendrá el liderazgo suficiente para implementarla.

  Lo que dice la Constitución
La reforma constitucional del Capítulo de Descentralización de la Constitución de 1993, señala que la descentralización es “una forma de organización democrática constituye una política permanente de Estado, de carácter obligatorio, que tiene como objetivo fundamental el desarrollo integral del país. La descentralización se realiza por etapas, en forma progresiva y ordenada conforme a criterios que permitan una adecuada asignación de competencias y transferencia de recursos del gobierno nacional hacia los gobiernos regionales y locales. Los Poderes del Estado y los Organismos Autónomos, así como el presupuesto de la República se descentralizan de acuerdo a Ley” (Ley No 27680, 6/03/2002).
 

—Las experiencias previas de descentralización en el Perú se frustraron por falta de consensos políticos y sociales sobre como implementarla.

—La experiencia internacional sobre descentralización aconseja consensos intergubernamentales, como sustento de la voluntad política y social. Una conducción concertada requiere que se reconozca un mayor protagonismo de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), así como de las asociaciones y redes de municipalidades hoy lideradas en varios aspectos por REMURPE, y de las propias Organizaciones de la Sociedad Civil. Las relaciones de estos actores y del Poder Ejecutivo deberían dar forma a un Consejo Intergubernamental para la conducción concertada del proceso.

  ¿Qué pasó con la Descentralización inmediata de Alan García?

Mensaje de 28 de julio del 2006:

“El Estado necesita más descentralización. Declaro que todo aquello que pueda ser hecho por los gobiernos municipales y los gobiernos regionales será descentralizado de inmediato. Se descentralizará todas las atribuciones y todos los recursos que sean posibles, esa es mi fe y mi credo. Queremos cogobernar con los 1,800 alcaldes y los 25 presidentes regionales. Cuánto más cerca de la gente está el gobierno, más oportunidades tiene la gente de participar y de impedir la ociosidad. El gasto se hace más eficaz y productivo y con más moralidad, porque el pueblo sanciona la corrupción y obliga al gobierno local y regional a cumplir su deber”.

Mensaje de 28 de julio del 2007:

“La descentralización es una reforma democrática que entrega a los pueblos y a sus líderes la decisión y el derecho a la ejecución de las obras, la selección de sus equipos de trabajo. El gobierno nacional debe dirigir los grandes objetivos y tiene sus propias funciones. …. Pero todo lo que este más allá de estas funciones debe ser de inmediato transferido a la acción de los gobiernos municipales y de las regiones, a los que corresponde promover y atraer la inversión, hacer obras regionales, el manejo de las tierras eriazas, la dirección de la agricultura, la vivienda, la industria, la promoción del turismo, la educación inicial y primaria, la salud preventiva, los caminos regionales y vecinales, la electricidad rural, etc. Es la libre iniciativa de las autoridades elegidas y si ellas se equivocan, deben ser sus pueblos los que las rectifiquen”.

 
 
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Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 08-Jul-2010
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