Bajo La Lupa
Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 06
 
¿Cuanto nos cuesta la contaminación?
¿Será eficaz el Ministerio del Medio Ambiente?
¿Tendremos futuro sin agua?
 
 
 
 
En este número
 
Portada

Editorial
AMBIENTE COMPLETO

¿CUAL ES LA RAZA DEL PERRO?

¿EN QUÉ CIUDADES QUEREMOS VIVIR?

BAJO LA SOMBRA DEL BOSQUE

BIOPIRATERIA

Conservación:
¿CÓMO SE COME ESO?

AGUA
La tormenta que se viene

AGRICULTURA Y ECOLOGÍA DE LA MANO

MINERÍA, PETROLEO Y AMBIENTE

EL MEDIO AMBIENTE Y EL TLC PERÚ - EEUU

GOBERNANDO EL MEDIO AMBIENTE

¿QUÉ QUEREMOS DEL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE?

10 Recomendaciones para cuidar el Medio Ambiente

Wikipedia
 
 
MINERÍA, PETROLEO Y AMBIENTE

El Perú se caracteriza por la diversidad de sus recursos naturales. Constituye todo un desafío lograr que su aprovechamiento permita alcanzar el desarrollo y el bienestar de todos los peruanos. Hasta el momento, la explotación de estos recursos ha dado lugar a periodos de auge económico pero simultáneamente ha ocasionado graves impactos ambientales, derroche y mayor pobreza en las zonas donde se ubican.

MAPA DE CONTAMINACION DE
MINAS ABANDONADAS E INACTIVAS
Ancash es el departamento con mayor número de pasivos mineros
   
  850
Total pasivos
   
Definición de los pasivos ambientales
El 2004 se promulgo la ley N° 2871, que regula los Pasivos Ambientales de la Actividad Minera y define en su articulo a estos en su articulo como:
  Instalaciones
Infraestructura minera inactiva o abandonada

  Efluentes
Residuos industriales liquidos

  Residuos mineros
Procedentes de los procesos realizados

  Restos contaminantes
Residuos no reciclados

  Emisiones
Gases contaminantes emitidos

Fuente Ministerio de Energia y Minas
 

MINERÍA

Actualmente, la minería crece fuertemente, entre otras razones por la creciente demanda de minerales proveniente de China e India y los precios altos que vienen alcanzando los minerales que producimos. El Perú es en Latinoamérica el segundo destino de inversiones, luego de México, siendo que Latinoamérica concentra el mayor porcentaje de inversiones en el mundo.

Además, los petitorios y concesiones mineras, que obtienen las empresas para iniciar la exploración, vienen creciendo rápidamente. En diciembre del año 2006 los derechos mineros ocuparon 11 millones hectáreas el año 2006 y en diciembre del año 2007 se registraron 15 millones hectáreas con derechos mineros. Hoy en día existen distritos como los de Tongod, Tumbadén, La Encañada y S.S. Cochán en Cajamarca, que están en un 100% concesionados o bajo petitorio minero.

Pero muchos de los yacimientos mineros se encuentran en cabeceras de cuenca o zonas donde existen lagunas, bosques secos o de neblina con una rica biodiversidad, páramos o zonas de riesgo. Ello hace que sus impactos ambientales sean muy grandes.

Además, la actual minería es principalmente de tajo abierto, una actividad que moviliza diariamente miles de toneladas de suelo y que demanda grandes cantidades de agua en su proceso productivo, enfrenta conflictos sociales frecuentes con las poblaciones de su entorno por el acceso al agua y la contaminación que producen.

De otro lado, la actividad minera ha producido y viene produciendo graves impactos ambientales. Un gran problema y foco de contaminación son los pasivos ambientales, es decir, los relaves y focos de contaminación que han quedado de antiguas minas. Hasta el momento han sido inventariados 850. Sobre la mayoría de ellos poco o nada se hace para remediarlos y son parte de una agenda ambiental que espera ser atendida.

La contaminación se sigue produciendo también por el vertido de relaves o de aguas que no han sido adecuadamente tratadas en ríos y lagunas. Actualmente, tenemos muchos ríos y lagunas muertos. Especial mención merecen el río Mantaro y la laguna de Junín o laguna Chinchaycocha. Asimismo, cabe resaltar que el río Rímac, fuente de agua de millones de personas que habitan la ciudad de Lima, presenta tasas elevadas de metales pesados como plomo, manganeso y hierro, todos sumamente peligrosos para la salud humana.

La actividad minera en algunas ciudades como Cerro de Pasco, Ilo y La Oroya es el principal emisor de gases contaminantes y partículas que no solo afecta el aire sino también los suelos. Estos gases son fuente de enfermedades respiratorias y de otros problemas en la salud.
  

 
  OIGAN: ¿QUIÉN LES HA DICHO A USTEDES QUE PUEDEN VOTAR SOBRE EL TEMA
 

  
PETRÓLEO Y GAS

El alza de los precios del petróleo ha generado que los denuncios y concesiones crezcan considerablemente. Así, a diciembre de 2004 el 15% de la Amazonía peruana se encontraba concesionada. Dos años después, es decir, diciembre de 2006, las concesiones de hidrocarburos llegaron a ocupar el 68% de ella.

Esto presenta un enorme desafío ya que las concesiones de hidrocarburos se sobreponen sobre un ya enmarañado tejido de otros derechos existentes como los bosques de producción, las comunidades nativas y campesinas, las reservas territoriales, las áreas naturales protegidas y los derechos aún no reconocidos de ribereños, colonos y cerca de un 20% de comunidades nativas aun no tituladas y 5 pueblos indígenas en aislamiento sin reservas territoriales que los protejan.

Cada uno de los titulares en este complejo tramado de derechos se ve afectado por el hecho de que no hay mecanismos de coordinación entre los diferentes usos. Mas bien hay una política centralmente definida de facilitar y promover las industrias extractivas y, dentro de ella, los hidrocarburos como prioridad. Es en este contexto ambiental y social, ya de por si congestionado, donde los errores de una gestión política que prima sobre lo técnico tiene graves consecuencias.

Una gestión ambiental débil

Buena parte de estos problemas han crecido y agravado con el tiempo debido a que desde el año 1991 se encargó a los ministerios sectoriales la aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental y la fiscalización de planes ambientales. En adelante sería el Ministerio de Energía y Minas el que, además de promover la inversión privada, se encargaría (supuestamente) de la protección del ambiente. Pero siempre priorizaron a los inversionistas.

Así, hay serias deficiencias en la gestión pública. Se carece de personal y recursos financieros suficientes para revisar adecuadamente los Estudios de Impacto Ambiental. Peor aun, no hay mecanismos formales de consulta a otros organismos públicos pertinentes, tales como INRENA o DIGESA, salvo en el caso de los EIA para las actividades de extracción en los lotes que se superponen con áreas protegidas. Otros vacíos incluyen la inexistencia de estudios ambientales estratégicos para evaluar impactos acumulativos.

La falta de capacidad e imparcialidad del Ministerio de Energía y Minas ha sido un tema que ha sido ampliamente tratado en informes de ONGs, la Defensoría del Pueblo y el Banco Mundial, que han insistido en una la necesidad autoridad intersectorial. La creación del Ministerio del Medio Ambiente es una respuesta a esas demandas. Sólo el tiempo dirá si la respuesta es adecuada.
  

 

  
Casos de contaminación del petróleo y gas

  1. Contaminación del río Corrientes por las actividades petroleras en los lotes 1AB y 8. En agosto del año 2006 el pueblo indígena achuar se puso en pie de lucha para denunciar el vertimiento por la empresa Pluspetrol de aproximadamente un millón 100 mil barriles diarios de aguas contaminadas con metales pesados y un alto contenido de sal en el río Corrientes, que los provee de agua para beber y regar sus cultivos. La contaminación además ha matado los peces de los que se alimentan. Un estudio del Ministerio de Salud dio cuenta que producto de la contaminación producida por Pluspetrol los ashuar presentan altos niveles de plomo, cadmio y mercurio en la sangre.
  2. El proyecto Camisea. Su construcción ha supuesto una fuerte depredación de bosque y afectación de biodiversidad. De otro lado, en su transporte a través del ducto de líquidos de gas natural se han producido 6 roturas en menos de cuatro años, afectando a las poblaciones indígenas del entorno y a los ecosistemas. Relacionado a ello, está la instalación de la Planta de Gas Licuado en Paracas, única reserva marino costera protegida por su alta biodiversidad.
  3. Explosión en el mar de Tumbes. El 30 de enero del 2008, del buque de la Marina de Guerra “Supe” que prestaba servicios a la empresa BPZ Energy que transportaba 1300 barriles de crudo y explotó. Las consecuencias ambientales del derrame se están evaluando.
      
 

  
Pesca: algo huele mal

El sector pesquero es probablemente el sector en donde más palpables han sido las limitaciones, como las deformaciones, de la gestión ambiental peruana.

Los límites máximos permisibles, la piedra angular en el sistema de control ambiental vigente, fueron suspendidos en el año 1996. ¡Hace 11 años! Aún no han sido repuestos. El control operacional está estructurado de tal forma que las 2 ó 3 instancias de control con inspectores, no pueden dar parte de una infracción que no está a su específico encargo de control. Además están expuestos a las presiones de los empresarios, quienes les pagan a través de convenios o contratos.

Así las cosas, no es de extrañar que los impactos de la actividad pesquera sobre el mar y la atmósfera sean severos: malos olores, pérdida de vida en las bahías, ausencia de especies. Inversiones en el sector relativamente recientes han revitalizado de manera significativa los emprendimientos ambientales al verificarse que permiten tener una mayor y mejor producción. Esto puede tener un alto potencial de imitación en el sector al validar lo que ya se sabe: la gestión ambiental pesquera apropiada (que incluye la embarcación, la chata y la planta) es económicamente rentable. Los ingresos que genera son largamente superiores a los costos en que se incurren.

La (urgente) sostenibilidad pesquera

Otro gran tema importante en la pesquería es la explotación sostenible de un recurso que aun siendo renovable, puede ser sobreexplotado y llevar a su agotamiento.

El crecimiento desmesurado y excesivo de los buques de pesca de gran tamaño es la principal amenaza a la sostenibilidad del sector: las empresas quieren a toda costa rentabilizar su inversión privada a corto plazo, aún cuando la suma de lo que todas hacen lleve a acabar con el recurso y cavar su propia tumba. Para evitar esto en los dos últimos años la pesca legal para harina de pescado apenas ha sido de sesenta días en el año, cuando hace poco más de una década la temporada era por lo menos el doble. Pero esto generado sobre costos (10 meses obligadas a estar inmovilizadas o pescando en el sur) que impiden concretar mayores márgenes de ganancias (y los impuestos resultantes) empresariales. Por eso la presión sobre el recurso sigue creciendo.

Esto a su vez ha afectado de manera econmica a amplios sectores de los pescadores artesanales, pues se han reducido las poblaciones de especies costeras debido a la pesca dentro de las cinco millas que afecta a estas poblaciones, mucho más pequeñas. Es allí en donde el Estado le corresponde actuar de manera distinta, por cierto, a la actual.
  

 
Compartelo con tu Red
Facebook
Twitter
 
 
Sobre este Artículo


 

Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 11-May-2010
      2010 -Grupo Editorial
BAJO LA LUPA.
Lima - Perú
  Diseño y desarrollo:   Kybernet
          KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento