x
Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 10
 
actualidad
Bajo La Lupa
económica
 
 
 
 
En este número
 
Portada

Editorial
EN MEDIO DE UN TERREMOTO

CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL
¿Cómo, cuando, porqué?

RESCATE FINANCIERO
¿Adiós al capitalismo?

¿CÓMO ENFRENTAR LA CRISIS QUE NOS AMENAZA?

LA CRISIS ESTRUCTURAL

PRESUPUESTO:
NO CHORREABA, AHORA MENOS

Decreto legislativo 1086. MAS PRECARIDAD LABORAL

LA CRISIS Y LA MINERÍA


TLCs: EN EL PEOR MOMENTO

LA CRISIS Y LA JUBILACIÓN

EL BANCO DEL SUR: AVANCES Y DESAFÍOS

CÓMO LA CRISIS AFECTARÁ EL BOLSILLO DE LOS PERUANOS.
 

Wikipedia
 
 
LA CRISIS Y LA
MINERÍA
¿Cuales serán los efectos de la crisis internacional en el sector minero?
ESCRIBE JOSÉ DE ECHAVE

En la medida en que la crisis financiera internacional se ha ido agravando, cada vez es más difícil sostener que sus impactos no serán significativos en economías como la peruana.

¿Afectará la crisis a la minería? ¿Y en qué magnitud? El propio ministro de Economía, Juan Valdivieso, ha señalado que "los peruanos deben ser un poco más cautos frente a la crisis internacional", recomendación que también debe haberse extendido al presidente García, quien luego de señalar que estábamos blindados ha tenido que incluir en la juramentación del nuevo gabinete un pedido especial referido a la crisis.

Varios y variados. En primer lugar no debemos olvidar que en medio del auge de los precios de los metales de los últimos años, las actividades de exploración en todo el mundo se habían disparado hasta llegar a cifras récord. En tanto, las concesiones mineras en el caso peruano han llegado a superar todos los estimados: más de 16 millones de hectáreas a mediados del año 2008.

SENSIBILIDAD AL MÁXIMO

Se sabe que las actividades de exploración en minería son las primeras en sentirlos cambios por situaciones de crisis y las consiguientes bajas de los precios de los metales. Además, las denominadas empresas júnior tan activas en exploración en los últimos años- ven reducidas sus actividades porque dependen de la obtención de recursos en los mercados financieros. Por lo tanto, las actividades de exploración caerán y en muchos casos de manera drástica, como ocurrió a partir de 1997 en el momento de la crisis rusa y asiática.

Por otro lado se prevé un retraso en varios de los proyectos de inversión que ya contaban con operadores y cronogramas establecidos. La cartera de proyectos mineros para el año 2012 anunciaba algo más de 16 mil millones de dólares de inversión entre ampliaciones, exploraciones y desarrollo de los proyectos. En el nuevo escenario los proyectos de metales industriales (que en el país son los más numerosos) se verán claramente afectados, aunque siempre podrán tener mayores posibilidades los yacimientos de mayor ley e importancia, que destaquen por su rentabilidad y que tengan a un operador o empresa minera con espaldas anchas en materia financiera.

Mayores y mejores posibilidades tendrán los proyectos auríferos, aun­que cabe señalar que además de no ser numerosos, muchos de ellos enfrentan serios cuestionamientos sociales, como ocurre en la región Cajamarca.

En este contexto difícil, tendrán mayores posibilidades algunos grandes consorcios internacionales y las empresas chinas, que respaldan sus inversiones con su propia banca, que tiene como principal misión apoyar las actividades de sus empresas públicas, entre ellas las mineras.

CRISIS RUSA Y ASIÁTICA EN EL CONTEXTO ACTUAL

En el caso peruano, la crisis de fina­les de los 90 tomó al sector minero en proceso de maduración de algunos proyectos importantes: la entrada en producción de la mina Pierina y sobre todo Antamina, y las sucesivas ampliaciones de la producción de Minera Yanacocha, provocó que la producción se mantuviera alta en plena crisis.

En la medida que en la actualidad no está previsto que algún mega proyecto entre en fase de producción, el incremento en la producción no será de la misma magnitud.

Otra diferencia con la crisis de hace una década tiene que ver con la evolución definitiva de las cotizaciones de los principales minerales. Salvo el oro, la caída de las cotizaciones de casi todos los metales ha sido importante: en un mes -25.07% el cobre, -33.5% el niquel,-22.60% el zinc, -23.65% el estaño. El plomo está en -15.25%, -14.27% el aluminio y-1.86% la plata. La pregunta clave es ¿hasta donde será la caída? Hasta el momento no se prevé un descenso similar al de los primeros años de la presente década, en donde por ejemplo el cobre llegó el año 2002 a 70.49 centavos de dólar la libra, y el oro a 270 dólares la onza.

La evolución de las cotizaciones dependerá del comportamiento de economías como China e India. China se ha convertido en el principal consumidor internacional de commodities con un consumo del 25% de la producción mundial de los principales metales: es importador neto y gravitante de cobre, hierro, plomo, níquel y zinc.

Buena parte de la demanda de metales se ha debido a las enormes inversiones en ese país. En consecuencia, la evolución de la economía china influirá de manera decisiva en el comportamiento de los precios internacionales de los metales.

LA CRISIS COMO OPORTUNIDAD

La crisis de finales de la década del 90 nunca fue aprovechada por un país como el Perú que veía como los conflictos mineros iban en ascenso. Esa oportunidad desaprovechada hizo que en el contexto de recuperación de los precios internacionales, a partir del año 2003, se encontrase a un país sin instrumentos, capacidades e institucionalidad adecuada para gestionar el crecimiento minero.

Por eso los conflictos se fueron multiplicando y agudizando en los últimos años: los casos del cerro Quilish, Tambogrande, Tintaya, La Oroya, San Mateo, Río Blanco, entre varios otros, mostraron las limitaciones de un marco legal que había funcionado para atraer inversiones pero que al mismo tiempo colapsaba frente a los conflictos que esas mismas inversiones producían. Los informes de la Defensoría del Pueblo de los últimos años confirman que en el país la principal fuente de conflictos sociales son temas ambientales y dentro de este rubro los conflictos mineros representan algo más del 80%.

Un contexto de mayor calma podría ser una oportunidad para realizar los ajustes que se necesitan. A estas alturas, está claro que el marco legal e institucional que se creó a inicios de la década pasada, muestra síntomas de agotamiento. Será muy difícil revertir esta situación sin abordar cambios en las reglas de juego en temas cruciales que están a la base de los conflictos.

¿Qué significa eso? Dotarnos por ejemplo de instrumentos que nos permitan construir una gestión ambiental eficiente; revisar y fortalecer los instrumentos que actualmente existen, como los Estudios de Impacto Ambiental, que han demostrado serias limitaciones; esto se hace aun más necesario en un país donde, como hemos visto, la principal fuente de conflictos sociales proviene de temas ambientales y que además ha sido identificado como uno de los más vulnerables a los efectos del cambio climático.

Por otro lado, se deberían fortalecer los procesos de planificación y ordenarmiento territorial, zonificación económica y ecológica; formular mecanismos de participación ciudadana intensiva, oportuna e informada; revisar las condiciones laborales en el sector; promover un shock de transparencia: transparencia financiera, en los contratos que se firman; transparencia en el acceso a la información, en las concesiones, entre otros.

Estas pueden ser algunas pistas para recuperar gobernabilidad democrática, relaciones de equilibrio y respeto en las zonas de influencia de una actividad como la minería. En realidad, nuestras autoridades y las propias empresas deberían ser los primeros interesados en proponer un debate serio que permita abordar estos y seguramente otros componentes.

 
Compartelo con tu Red
Facebook
Twitter
 
 
Sobre este Artículo


 

Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 11-May-2010
      2010 -Grupo Editorial
BAJO LA LUPA.
Lima - Perú
  Diseño y desarrollo:   Kybernet
          KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento