Bajo La Lupa 11
Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 11
 
Las mujeres y el poder
La exclusión de la mujer rural
Hombres y mujeres: ¿educados para ser iguales?
 
 
 
 
Portada

Editorial

MOVIMIENTO DE MUJERES
De la olla común al Foro Social Mundial.

MUJERES AFROPERUANAS
Crónica del racismo.

VIOLENCIA
El golpe de cada día.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN
¿Rubias potoncitas o morenas sexys 90-60-90?.

DERECHOS SEXUALES
El derecho a decidir: seno y reproducción.

ESPECIAL
Plataforma Nacional de la Mujer Peruana.

EDUCACIÓN
Hombres y mujeres: ¿educados para ser iguales?.

MUJERES RURALES
La exclusión de la mujer rural.

DISCRIMINACIÓN LABORAL
Mujeres y trabajo: lejos de la equidad.

MIGRACIÓN
Perú, país exportador ... de mujeres.

REPRESENTACIÓN POLÍTICA
¿Poder femenino?.

POLÍTICAS DE ESTADO
Políticas públicas: Pocos avances, mucho por hacer.

Wikipedia
 
 
MUJERES Y TRABAJO
LEJOS DE LA EQUIDAD

La mejora de la situación económica de nuestro país no ha significado un cambio en la situación de la mujer en cuanto a calidad de vida y estabilidad laboral. La desigualdad persiste.

En los últimos años, el país ha estado creciendo en lo económico, pero no ha mejorado el acceso de las mujeres a trabajos de calidad. Tampoco se ha reducido la discriminación de género en el mercado laboral.

Si bien disminuyó el desempleo en Lima metropolitana y en algunas regiones con importante agro exportación y confecciones, la tasa de desempleo se mantuvo en 8.7% para las mujeres, frente a 6.1% para los hombres. Y mientras que 48% las mujeres ocupadas están subempleadas, sólo 32% de los hombres ocupados lo están (datos de la encuesta de empleo EHEE, 2006-7).

INTERSECCIONAL (Mónica Carrillo)

¿Será posible ser más que las comillas? el objeto de análisis, de intersección lo curioso que excita por la artesanía de sus rulos y el supuesto laberinto del pubis ondulante?
Ser más que negra, que acrobática danzante, defensora de un discurso con un vaho enmohecido, profesora de consejos con remedios, misteriosa, hechicera, erótica, casi-puta, rítmica, complaciente, resentida, predispuesta, promovida? Dejo que el sexo me oprima, resisto, pujo, aguanto, subvierto.
Mientras fantasea en su nebuloso chorro le hago creer que seré libre para él que los románticos no tienen como propiedad a sus amantes, que su poder se mostrará cuando por decisión propia, yo rechace mi libertad a pesar de que me la ofrezca.
 

La desventaja de las mujeres en el mercado de trabajo también se refleja en que las trabajadoras se concentran en ocupaciones de bajos ingresos. En servicios, las ocupaciones femeninas más frecuentes son mesera, recepcionista y cajera. En el sector comercio, son mayormente vendedoras ambulantes y  vendedoras al por  menor. Las mujeres predominan entre las categorías “empleo doméstico” y “ayudante familiar no remunerado”. En tiempos recientes se ha incrementado su participación en los sectores no tradicionales de exportación, como el cultivo de espárragos, donde se las contrata bajo salarios mínimos por la habilidad de sus dedos entrenados desde la infancia para realizar oficios domésticos como costura.

La fuerte carga doméstica que soportan la mayoría de mujeres de nuestro país, incluida  la casi exclusiva responsabilidad por el cuidado en el hogar de los menores, ancianos y enfermos, no ha sido atendida por las políticas públicas. Ello limita el que puedan tener un trabajo, lo que se torna más difícil aun en la etapa de la vida en que están formando familia propia y tienen hijos pequeños o embarazos frecuentes que cuidar.

Cifras que estremecen
En cuanto a calificaciones y salarios, si bien se han dado algunos avances, apenas el 38.9% de las mujeres asalariadas tiene educación secundaria frente a 44.2% de hombres asalariados con ese nivel educativo. Esto es importante porque los ingresos que puede percibir un trabajador(a) tienen estrecha relación con los niveles de estudios alcanzados: en el Perú, aquellos con estudios superiores universitarios completos  perciben, en promedio, S/.1,802 mensuales. Las mujeres con estudios secundarios perciben, empero, ingresos más bajos (S/. 603 en promedio), menos aun ganan las que solo tienen primaria (S/. 474) y las que no tienen estudios (S/. 376).

 

¿En dónde trabajan las mujeres peruanas?
En 2006-7, de la Población Económicamente Activa (PEA) femenina, 50.5% trabajaba en el sector servicios; 35.2% en comercio, sólo 13.2% en el sector industrial y apenas 1.1% en los sectores extractivo y construcción.
 

Un grupo especial, por su calidad de emprendedoras y creadoras de fuentes de trabajo para otros y otras, son las mujeres conductoras de microempresas. Pero en las microempresas predominan los bajos salarios y la desprotección social, debidos a  su baja productividad e insuficiente apoyo de las políticas públicas. Así, las mayores tasas de subempleo corresponden a  las trabajadoras de las microempresas (65,1%) y a las independientes no profesionales con (62,9%).

En el contexto actual de desaceleración del crecimiento económico, las oportunidades laborales de las mujeres  se verán disminuidas. Por ello, las organizaciones sociales y de mujeres están exigiendo, más que nunca, que se amplíen las oportunidades de calificación para las mujeres y su acceso a la seguridad social, así como crédito y compras estatales para sus microempresas. También que se amplíen los servicios públicos para el cuidado infantil y otros grupos vulnerables, como los Wawawasis y la atención en hospitales y para ancianos. Esta responsabilidad debería ser compartida con los varones en el hogar, a fin de disminuir la sobrecarga de trabajo femenino y la inequidad.

  Hablan las trabajadoras agroindustriales
  “Entrábamos a las seis de la mañana, salíamos a las once, doce de la noche”. I. R., mujer, 22 años, trabajadora de fábrica, La Libertad.  
  “Otra cosa que hicieron, cuando se enteraron del sindicato, es amenazar a nuestros familiares que trabajan en otras empresas con despedirlos por ser familiar de un subversivo; y además, aquellos que firmaron por el sindicato y fueron despedidos, tampoco han podido conseguir trabajo en estas empresas. Dos de ellos fueron admitidos, pero al poco tiempo los sacaron del trabajo que venían realizando [...].” G. C., mujer de 23 años, trabajadora de fábrica, La Libertad.  
  “A veces el embarazo no se te nota y pasa nomás. Pero a medida que los meses van transcurriendo y ella sigue trabajando, entonces, pasados los tres meses, ellos se dan cuenta y ya la sacan.” G., mujer de 25 años, trabajadora, La Libertad.  
  “Salíamos a las once, doce, una, dos, tres de la tarde a comer, y con el estómago vacío; y no se puede llevar ninguna fruta, ni una manzana, ni siquiera agua para tomar [...]. Falté un día al trabajo y fui al otro día al doctor; regresé y llevé mi receta y la asistenta me lo negó y me dijo: “sabes qué, suspendida”. Después me pasó al congelador, donde hacía más frío, y me hacía más mal todavía [...]. Estuve ahí quince días, pero ya me afectó mucho la garganta, porque de repente entrábamos, y, adentro, la temperatura era de dos grados; mucho frío, mucho hielo. Entonces agarré y le dije al ingeniero: “ingeniero, me ha dado la gripe, necesito que usted me dé permiso”. Y él me dice: “pero si tú ya has faltado ¿no? Ya, tómate tus pastillas nada más; con las pastillas ya te vas a mejorar y si no, mañana vienes medio día a pelar y medio día te vas al congelador”, me dijo. Entonces yo le dije: “mi cuerpo no es automático para que medio día se sane y medio día se vaya a trabajar”. Y él me dice: “es decir, si tú quieres, si no, las puertas están abiertas”. Entonces yo dije: “ya ingeniero”. Y ya no vine a trabajar.” Mujer de 33 años, La Esperanza, Trujillo.  
  “Ah, nos trataban mal; incluso ya tenemos varias denuncias y el Inspector de Trabajo no nos hace caso; pero ya no vamos a quejarnos porque un año hemos ido a quejarnos al Inspector del Trabajo cuando nos han botado a todititos los trabajadores; porque estábamos trabajando más de veinticuatro horas y estábamos con sueño, rendidas, hasta sin almorzar, sin cenar. Así que nos hemos salido de ahí; sin pagar nada nos han botado; lo hemos denunciado y el Inspector de Trabajo no nos ha hecho caso. E., mujer de 38 años, trabajadora de campo y fábrica, Ica.  
  No te dan vacaciones, solamente pagan por quince o veinte días y luego te vuelven a llamar (…)”. M., mujer de 28 años, trabajadora de fábrica, Ica.  
  (…) tengo cinco años trabajando y no se de eso de vacaciones, pero siempre me dan permiso temporal y he regresado al trabajo pero no me han pagado en ese tiempo que descansaba (…). J. mujer de 30 años, trabajadora de fábrica, La Libertad  
  TOMADO DE: “La agroexportación no tradicional en el país de las maravillas”, M. Calisaya y K. Flores, Asociación Aurora Vivar.  
  Desigualdad en las pensiones
Un hombre y una mujer afiliados a una AFP que han trabajado la misma cantidad de años y han hecho los mismos aportes, no tendrán la misma pensión. La mujer recibirá casi 20% menos. Diversos países, incluso bajo sistemas de pensiones privados, impiden esta discriminación, inclusive Estados Unidos y Chile.
Pero además, muchas mujeres dejan de trabajar algunos años para cuidar a los hijos: en un sistema privado como el de las AFPs, eso disminuye su pensión. Y si además en promedio ganan menos que los hombres, su pensión se hace menor todavía. Así que en las AFPs, las mujeres pueden estar sacando pensiones de la mitad que los hombres. Por eso, en Chile la última reforma de pensiones promovida por la presidenta Bachelet ha establecido mecanismos para favorecer a las mujeres. ¿Y en Perú?
 
 
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Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 11-May-2010
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