Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 16
 
Seguro Social: ¿Sueño imposible?
La lucha por una pensión digna
La protección laboral en los tiempos del neoliberalismo
 
 
 
 
En este número
 
Portada

Editorial
pensión digna y suficiente

La Seguridad Social en el Perú:
SISTEMAS DE PENSIONES EXCLUYEN A LAS MAYORIAS

AFPS:
PONERLE EL CASCABEL AL GATO

Un ingreso en la vejez:
UN DERECHO POR CONQUISTAR

¿QUÉ CAMBIÓ CON EL SISTEMA DE PRIVADO DE PENSIONES

Nuestras banderas:
SOLIDARIDAD Y JUSTICIA

Aseguramiento en salud:
¿CAMINANDO EN CIRCULOS?

Protección frente a los riesgos de trabajo:
ESTAMOS MAL

Reformas a la Seguridad Social
DOS MIRADAS DE DERECHA DIFERENTE


NUEVOS DESAFIOS PARA LA PROTECCIÓN SOCIAL

Seguridad Social
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Nuestras Banderas:
SOLIDARIDAD Y JUSTICIA
 
El presente régimen laboral, que se sustenta en el ¨cholo barato¨ y el empleo precario, no es sólo injusto, sino también irracional e ineficiente. Los trabajadores peruanos merecen empleos decentes; lo que incluye el acceso a un sistema de seguridad social renovado y transformado, que respete sus derechos y garantice una vida digna para ellos y sus familias.


Resumen de una propuesta suscrita por CGTP , CUT, CATP y CTP
.

1. Objetivos del nuevo sistema de seguridad Social

La reforma de la seguridad social que proponemos tiene como objetivo prioritario:

  • La extensión de la cobertura a la mayoría de la población del país;
  • Otorgar las prestaciones que correspondan a las necesidades de los asegurados y su familia; • que estas prestaciones sean oportunas y suficientes;
  • Contar un régimen de seguridad social solidario, eficiente y sostenible financieramente;
  • Que el sistema de seguridad social se constituya en un instrumento de cohesión y desarrollo social;
  • Que los distintos regímenes del sistema de seguridad social se adapten al cambiante mercado de trabajo de tal forma que tales cambios no se constituyan en un obstáculo insalvable para el acceder a la seguridad social;
  • Lograr que el Estado cumpla con sus obligaciones de mejorar, ampliar y garantizar seguridad social para los ciudadanos; y, finalmente,
  • La inserción de nuestro sistema de seguridad social en los procesos de integración regionales y sub regionales.

2. Principios y conceptos en los que se sustenta el nuevo sistema de seguridad social

A continuación explicitamos los principios y conceptos fundamentales sobre los que giran nuestras propuestas de reforma al sistema de seguridad social en el Perú.

 
¿Para qué quieres un seguro de desempleo, si ya tienes un desempleo seguro?
 

Universalización: El nuevo régimen de seguridad social que proponemos, está concebido para ampliar la cobertura, incluyendo como obligatoria la afiliación de los trabajadores independientes y por cuenta propia, y otorgando prestaciones no contributivas para personas en situación de pobreza.

Solidaridad financiera: Nuestra propuesta de reforma del sistema de seguridad social en el Perú, recobra el principio fundamental de la solidaridad financiera, ausente en el modelo actual sustentado en el régimen privado, particularmente en materia de pensiones. En primer término, porque incorporamos nuevamente la contribución bipartita. En materia de pensiones, el régimen público, permite el subsidio de los trabadores de más altos ingresos a aquellos de ingresos menores, gracias a la fijación de una pensión mínima y una pensión máxima, y la mancomunidad de los riesgos de invalidez y muerte.

De igual manera, tanto en salud como en pensiones, se define la creación de un régimen no contributivo para personas en situación de pobreza con aporte financiero del Estado.

Sostenibilidad financiera: Los beneficios incluidos en nuestra propuesta de reforma del sistema de seguridad social, las fuentes y mecanismos de financiamiento, los requisitos exigidos para el otorgamiento de las prestaciones deben tener la consistencia y congruencia necesaria, que asegure la sostenibilidad de cada uno de sus componentes y del sistema como un todo.

La responsabilidad general del Estado: La propuesta tiene como valor supremo, que el Estado, asuma nuevamente, de una forma activa y dinámica, la responsabilidad que le compete en materia de protección social, en particular, respecto al sistema de seguridad social en materia de salud y pensiones y la protección financiera de la vejez. No debe olvidarse que el Estado es el “último garante responsable del financiamiento del sistema, aún cuanto la gestión sea privada” (89º conferencia OIT).

Las políticas de seguridad social como componente de la política social:

No es factible de ninguna forma, negar que las decisiones, políticas y mecanismos diseñados por los pueblos para proveer seguridad social a las personas, cuando sus capacidades de generar ingresos, para su manutención o a la de su familia, mediante la ejecución de un trabajo remunerado, se ven reducidas o limitadas sensiblemente por razones de salud o envejecimiento, son cuestiones, estrechamente ligadas con la política social y de desarrollo de una nación.

Participación democrática de los trabajadores y asegurados en la administración y gestión de la seguridad social.

La participación de los representantes de los trabajadores y asegurados en la administración de los regímenes de seguridad social y de la gestión de la institucionalidad de la seguridad social constituye un elemento central a fin de garantizar una gestión sistémica más articulada y una representación y participación efectiva en los roles de rectoría, regulación y supervisión.

Fortalecimiento del marco institucional: Es de vital importancia separar las funciones críticas que deben ser atribuidas al Estado y a los regímenes de seguridad social. En efecto, las funciones de recaudación, fiscalización y afiliación debería ser competencia de un organismo público especializado con las facultades necesarias a través de ajustes en la normatividad.

Equidad de género: Se reconoce que los cambios en el mercado de trabajo, el establecimiento de los sistemas privados de pensiones y de planes de salud privados han acentuado la inequidad de género. La mayoría de las mujeres se encuentran en desventaja laboral (ocupación en el trabajo reproductivo, mayor tasa de desempleo, menores salarios respecto a los hombres, trayectoria laboral más discontinua, menos densidad de cotización) y son más longevas, siendo ambas condiciones un obstáculo para acceder a la protección de la seguridad social en salud, pensiones y riesgos del trabajo.

Fortalecer las tareas de rectoría, supervisión y regulación, así como, el diálogo social: Una de las aspiraciones de nuestra propuesta de reforma de la seguridad social, es que se avance en esta materia, y se cuente con un organismo rector, que dirija con claridad y contundencia el proceso de cambio, y que tenga la visión del futuro que se desea del sistema seguridad social.

Por otro lado, se requiere la intervención eficiente de los organismos reguladores reformados y la participación de los asegurados y trabajadores, en concordancia con lo que establece el convenio 102 de OIT, y en la dirección de fortalecer el diálogo social.

3. Características básicas del nuevo sistema de seguridad social

Proponemos la estructuración de un programa de seguridad social en salud básico de naturaleza pública y obligatoria, financiada con prestaciones contributivas y no contributivas.

3.1 Propuestas de reforma aplicable a todo el sistema de seguridad social

  • Universalizar la cobertura en los diversos regímenes, compatibilizándola con la pluralidad de mecanismos de protección. Para universalizar la cobertura consideramos necesario recurrir a una pluralidad de mecanismos de protección y a un conjunto de estrategias contributivas y no contributivas. Se requiere implementar políticas inmediatas para el incremento de la cobertura, como lograr elevar la cobertura en las empresas de la economía formal e innovar con esquemas alternativos de aseguramiento contributivo (trabajadores por cuenta propia y de la economía informal).
  • Es imprescindible y urgente también formalizar la situación de la cobertura de los empleados públicos (contratados bajo los dominados regímenes de servicios no personales) y de los trabajadores de las empresas (Servis) que prestan servicios a la administración pública.
  • La prevención como elemento central de la política social de Estado en materia de seguridad social. Las políticas sociales del Estado deben orientarse a reforzar la política preventiva sanitaria y de seguridad y salud en el trabajo que reduciría las enfermedades e incapacidades; potenciar la política educativa que contribuirían a combatir y prevenir la exclusión social y la pobreza y priorizar la solución de los problemas de salud de mayor prevalencia.
  • Financiamiento y prestaciones contributivas y no contributivas El modelo de Seguridad Social actual es uno basado en el financiamiento contributivo, y ello se debe a que nuestro sistema se edificó sobre la idea del aseguramiento de los trabajadores asalariados. El objetivo de extender la cobertura de la seguridad social nos lleva necesariamente a proponer la necesidad de recurrir a estrategias de financiamiento no contributivo con aportes del Estado.
  • Régimen de seguridad social básico (salud y pensiones) de naturaleza pública y obligatorio para todos complementado con un régimen de administración privada. La Seguridad Social es, como se sabe, un derecho humano fundamental y un instrumento para la creación de cohesión social, forma parte indispensable de la política social de los Estados. Siendo la Seguridad Social ante todo un sistema de naturaleza pública, nuestra propuesta se sostiene en la idea de una seguridad social básica y obligatoria garantizada por el Estado pero admite la posibilidad de complementos voluntarios, sin que ello desnaturalice el modelo esencialmente público de nuestro sistema de seguridad social.
  • Fortalecer el control contributivo Para garantizar el financiamiento que requiere la extensión de la cobertura a sectores de baja capacidad contributiva, en cumplimiento del principio de solidaridad proponemos fortalecer el control contributivo, mejorar la inspección de la seguridad social y las reformas legislativas necesarias que tipifiquen y sancionen drásticamente la morosidad y la evasión en el aseguramiento.

3.2 El nuevo sistema previsional

Nuestra propuesta de reforma del sistema previsional peruano se sustenta en los principios y conceptos ya expuestos para la reforma del sistema de seguridad social y, además, en el cumplimiento del derecho a una pensión justa y equitativa, en la necesidad de garantizar una pensión mínima decente, en la libre elección, en la eficiencia de la gestión del sistema y en el papel de Estado como último garante del sistema.

Estructura del nuevo sistema previsional: hacia un sistema multipilar. En términos de diseño y estructura, proponemos la integración en un sistema de pensiones sustentado en tres pilares, que actúan con carácter de complementarios. El primer pilar, tiene dos componentes: i) contributivo- obligatorio (base del sistema), cuya tasa de reemplazo oscilaría entre un 35% y un 45%, pero con un límite inferior, que corresponde a una pensión mínima; los aportes provienen del empleador y el trabajador, en el orden de un 5.5% y 2.75%, respectivamente, y los beneficios de pensión por vejez se consolidan considerando tanto la edad de la persona como el número de cuotas aportadas al régimen; ii) no contributivo-asistencial, dirigido a los adultos mayores de 65 años o más, en condición de pobreza, y cuyo financiamiento será a partir de una contribución adicional del patrono sobre la nómina y transferencias complementarias del Estado.

El segundo pilar, responde al esquema actual vigente en el Perú, es decir, un sistema privado, basado en cuentas individuales, carente de solidaridad financiera interna, y con la administración en manos de las Administradoras de Fondos de Pensiones. Este es un régimen voluntario y con una tasa de reemplazo esperada de aproximadamente un 30%.

Por último, un tercer pilar, voluntario, de cuenta individual y complementaria a las pensiones de los otros dos pilares. Normalmente, se hace uso de incentivos fiscales para promover su adopción, pero en general, sus afiliados son trabajadores de ingresos medios y altos.

Se pretende un balance mayor en las prestaciones otorgadas por ambos regímenes, tomando en cuenta, la estructura demográfica del país, que aún mantiene un grupo importante de población joven, con capacidad de concretar un extenso historial de aportes a su cuenta individual. De igual manera, se reincorpora el apoyo financiero del empleador, eliminado con la reforma previa del sistema.

3.3 Seguridad Social en salud universal y solidaria

Los pilares de la propuesta sindical son: universalización, solidaridad, sostenibilidad financiera y fortalecimiento institucional.

Con el propósito de avanzar hacia el objetivo de lograr una seguridad social en salud universal y solidaria, proponemos la estructuración de un programa de seguridad social en salud básico de naturaleza pública y obligatoria, financiada con prestaciones contributivas y no contributivas.

Este sistema de financiamiento implica que toda la población del país dotada de capacidad contributiva pague su seguro de salud y que el Estado financie un seguro de salud no contributivo y subsidiado para quienes tienen poca o ninguna capacidad contributiva.

La afiliación en el régimen contributivo sería obligatoria para todos los trabajadores activos, tanto asalariados como independientes, cuyas aportaciones estarían en función de su capacidad contributiva, medida por los salarios o ingresos devengados.

El régimen contributivo se financia con aportes del empleador y del trabajador, en el orden del 6% y 3% respectivamente.

El régimen no contributivo financiado por el Estado permitiría extender la cobertura a amplios sectores de la población, en condiciones de pobreza o de ingresos precarios, cuya cobertura sería imposible mediante los esquemas contributivos tradicionales.

Por ello, proponemos la creación del Régimen No Contributivo de Aseguramiento en Salud y su respectivo Fondo. El Fondo de este Régimen No Contributivo es independiente y autónomo, con la participación de los Gobiernos Regionales en su ejecución regional

 

  
Promover buenos empleos con seguridad social

Una de los grandes razones por las cuales no ha habido una mejora en la cobertura de la seguridad social en el Perú, es porque no han aumentado con rapidez los empleos decentes. En el esquema actual de la seguridad social, sólo tienen seguro quienes tienen un empleo formal y, mediante las empresas en las que trabajan, realizan las cotizaciones correspondientes. Pero los empleo decentes aumentaron poco cuando la economía crecía, y ahora con la crisis se han estancado totalmente.

Por el lado de las empresas, incluso mediana y grandes, hay muchos contratos ilegales, sin derechos ni seguridad social, y la amenaza del despido impide negociaciones en defensa de mejoras. En este sector, bastaría asegurar que todos los trabajadores gocen de sus derechos laborales, para que las condiciones de trabajo y seguridad social empiecen a mejorar. Legalmente, habría que limitar los “services”, subcontratas y demás formas de tercerización a no más del 10% de las planillas

 
¡ QUIEREN TIRA A LA BASURA DÉCADAS DE CONQUISTAS LABORALES DE LOS TRABAJAORES!
 
¿COMÓ CREEN?
SOLO A LOS TRABAJORES
 

Al mismo tiempo, hay que promover la efectiva fiscalización de los derechos laborales y la afiliación a la seguridad social mediante inspectores y leyes adecuadas, que puede ser más eficaz si se refuerza con la vigilancia social de los sindicatos. Para ello, hay que alentar nuevamente la sindicalización y la negociación colectiva, asegurando que quienes han sido despedidos arbitrariamente deben ser repuestos y las empresas que amenazan y despiden dirigentes deben ser sancionadas con severidad. Los sindicatos, por su parte, deben incorporar el tema de la seguridad social con más fuerzas en sus agendas y pliegos, lo que puede faclitar un diálogo constructivo con las empresas.

Finalmente, es necesaria una política específica para facilitar el desarrollo de las pequeñas empresas y mejorar su productividad. Ello les permitirá elevar salarios, pagar las contribuciones de la seguridad social y asegurar condiciones de trabajo decente. Mejorar el acceso de las PYMES y los agricultores al crédito, mercados y asistencia técnica -para que puedan conocer nuevas tecnologías y herramientas de gestión- es fundamental. Con estas medidas se puede mejorar las condiciones económicas de las pequeñas empresas. Pero parte de esa mejora debe ir también a sus trabajadores, que deben tener mejores salarios y seguridad social garantizada. Para ello, así como las PYMES deben organizarse, también deben hacerlo sus trabajadores: junto a sindicatos de empresa donde sea posible, las federaciones por rama y/o regionales pueden ser la base de este esfuerzo, y la búsqueda de la seguridad social una de sus banderas unificadoras.
 

 

Propuestas de los Sindicatos
Por Pablo Checha

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Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 11-May-2010
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