Integración de los diversos componentes de la seguridad social.
Para ganar en economía y eficiencia, los diversos elementos del sistema de seguridad social (pensionario, de salud, laboral), que hoy están dispersos, deberían integrarse en un solo ente administrador, que centralice recursos y establezca y ejecute políticas de largo plazo. |
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Avanzar la equidad en el sistema pensionario.
Es urgente eliminar las diferencias y discriminaciones en las pensiones y prestaciones otorgadas a los beneficiarios, lo cual va más allá de la cuestión de género. Un sistema de seguridad social equitativo, debe asegurar trato justo a todas las personas, independientemente de sexo, edad, ingresos, origen social, ubicación geográfica, etc. |
| Expandir los recursos. El Perú tiene el dudoso honor de ser uno de los países latinoamericanos en donde el Estado dedica menos recursos a la seguridad social, tanto monto absoluto como en porcentaje del PBI. Urge expandir las asignaciones presupuestales para la atención de salud, pensiones, seguridad laboral, etc. |
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| Universalización. No se puede ocultar el hecho de que solo una minoría de peruanos acceden a pensiones, gozan de seguridad laboral y de salud. Ampliar la cobertura, garantizando a todos los peruanos, particularmente en los grupos más vulnerables (adultos mayores, trabajadores informales, pobladores rurales, etc.), protección y sus debidos derechos. |
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Reformar el sistema privado de pensiones.
Los grandes ganadores con el sistema privado no han sido los pensionistas y aportantes, sino las empresas administradoras. Debe incrementarse la transparencia y competencia en el sistema privado, dando a los aportantes real poder y participación en la administración de sus fondos, imponiendo topes en las comisiones, convirtiendo, asimismo, al sistema público en una real alternativa y contrapeso a las AFPs. |