porno

Susana: la política no es Mistura

Susana: la política no es Mistura

op-errorPor Augusto Malpartida

Susana Villarán apostó a construir un centro político en el 2006 y terminó aliada a Patria Roja en el 2010. Como no existe centro que no termine la derecha, la campaña de Fuerza Social, cuando agarró viada, empezó a virar.

Primero sacrificó a uno de sus candidatos a regidor por haber estado en un paro nacional como parte de grupos de izquierda y gremiales que denunciaban la corrupción del gobierno y la desigualdad provocada por el modelo neoliberal. Es decir, una empleada de un procesado por narcotráfico, que recibe dinero sabiendo ya de las acusaciones, una dirigente política de derechas, recorrida, que pone las manos al fuego por su jefe acusado de lavado de dinero, sí puede ser candidata, pero un dirigente popular que hace de las calles el escenario de protesta contra un modelo excluyente y un gobierno lleno de corruptelas, no puede y entonces tiene que ser obligado a renunciar. 

Luego vino el tema de la educación como responsabilidad municipal en manos de Patria Roja (PR). Villarán salió inmediatamente a negar que Patria Roja tendría injerencia en el tema educativo y a negar además que fuera su aliada, su alianza, dijo Villarán, era con el Movimiento Nueva Izquierda (MNI), como si nadie supiera que el MNI es una organización construida por Patria Roja y respaldada por organizaciones menores al comienzo, pero que con el tiempo quedó constituída fundamentalmente por militantes de PR. Pero lo más grave es que ocultó que Patria Roja fue parte de la gestión de Izquierda Unida en los 80 y esa fue una gestión que nadie acusó ni de corrupta ni de ineficiente, al contrario, inclusive en el tema cultural hubo una excelente gestión. Y tampoco quiso recordar Villarán que militantes de Patria Roja, dirigentes y miembros del SUTEP, son parte del Consejo Nacional de la Educación que elaboró el Plan Educativo Nacional, un Plan de lo más avanzado en este tema. Y solamente se le ocurrió esconder a PR en la cocina para evitar que la derecha continue su campaña de demolición.
 
Y ahora le tocó a Ollanta Humala. 800 dirigentes distritales limeños del PNP se reúnen en un Plenario, acuerdan respaldar a Susana Villarán a pesar de los rencores, ahora atenuados por el tiempo, que construyó con paciencia de artesana la candidata de Fuerza Social, cuando se hacía eco de las acusaciones contra Ollanta Humala de haber asesinado a pobladores de Madre Mía y tiraba arreglos florales al río en memoria de los muertos.
  
Ollanta Humala asume el acuerdo de su militancia y los convoca a un respaldo activo, los llama a ser personeros de Villarán y cuidar la votación del 3 de octubre. Y qué reciben como respuesta estos dirigentes del nacionalismo que tuvieron que hacer de tripas corazón para tomar la decisión de respaldar a Villarán?, un portazo en las narices, las mismas narices que Villarán quiere fuera de su campaña.
  
Villarán se pronuncia sobre Cuba, sobre Venezuela, sobre Fidel Castro y sobre Hugo Chávez, pero no se pronuncia sobre García, ni una palabra sobre la corrupción del gobierno de García, nada sobre el tema del gas que se entrega en condiciones adversas para los intereses nacionales.
  
Qué es lo que hace que una candidata progresista, de centroizquierda, aliada a la izquierda socialista termine secuestrada por la derecha y sus sentidos comunes? Probablemente tenga que ver con el "sicariato" de la prensa, cofradía de la cual Aldo M. y Cecilia Valenzuela son entusiastas miembros. Ellos empezaron hace semanas una campaña de demolición tan hepática como ineficiente. Jaime Bayly más astuto, entendió que el tema era separar a Villarán de la izquierda socialista y del nacionalismo y para eso se muestra como arrobado admirador de Villarán, como suele hacerlo con Keiko Fujimori cada vez que puede.
 
A la base de las actitudes de Aldo M., Valenzuela y Bayly, existe el mismo razonamiento: es indispensable evitar que alguna opción de izquierda, nacionalista, socialista o siquiera medianamente progresista, tenga posibilidades el 2011. Unos quieren evitar que la derecha sea derrotada el 3 de octubre, así llegar en mejores condiciones a las presidenciales. Otros no se hacen problema con el triunfo de Villarán, pero debe ganar totalmente diferenciada de la izquierda o el nacionalismo, debe ganar tan confrontada con esos sectores que ninguna alianza para la elección nacional sea posible.
   
Susana Villarán ha respondido queriendo convertir su campaña en un símil de Mistura, la feria de culinaria peruana que Gastón Acurio impulsa exitosamente al frente de un exitoso equipo. Quiere ser ecuménica, gustarle a todos, recibir votos de todos los sectores y ganar. Y si para eso es necesario ceder en lo que Bayly le pida, lo hace. Pero ni Villarán es Acurio ni la política es Mistura y hasta Acurio pone topes para quienes gustan visitar la feria, precio de entrada para los que quieren visitarla, precio máximo de los platos de los que quieren participar como expositores por ejemplo.
  
¿Cuáles son los topes de Susana Villarán? ¿Hasta dónde la derecha le va a poner las condiciones?¿Cuánto va a ceder para tentar el ecumenismo al que aspira?¿Qué otros aliados van a caer a cambio de conseguir más votos en los sectores A y B?
  
Cuesta creer que Susana Villarán no se haya percatado de los procesos sociales y políticos que se desarrollan en el país y que junto a otros, son factores que explican el crecimiento electoral de su candidatura.
  
En 1998 luchas estudiantiles enfrentaban a la dictadura de Fujimori; el 2000 la insurgencia del pueblo de Lima puso en coma al luego prófugo Fujimori; antes ya se había producido el levantamiento de Locumba (sin el que no se entendería el protagonismo actual de Ollanta Humala en la política nacional); el 2003 la lucha de Arequipa y Cusco contra las privatizaciones mostró el descontento del sur contra el modelo neoliberal; el 2005 la insurgencia de Andahuaylas se expresaba contra el toledismo, el 2006 se produjo la insurgencia electoral que puso a Ollanta en 47% de respaldo electoral (23% en Lima); el 2007 y 2008 los paros nacionales, la insurgencia de Moquegua y la primera huelga amazónica se sumaron al proceso; el 2009 con la insurgencia constitucional de la amazonía dirigida por AIDESEP y las últimas luchas de Cusco, Andahuaylas, Arequipa miles de peruanos confrontaban con el modelo. Y por supuesto, también la persistente campaña contra la corrupción del Colectivo Ciudadanos de Segunda Categoría y sus reiterados ingresos a la Plaza de Armas para denunciar la corrupción de García y sus ratas.
  
Hay, entonces, un proceso por el que cada vez más, mayores contingentes de peruanos deciden abrir alternativas por fuera de los sentidos comunes de la derecha, por fuera del modelo neoliberal que hasta hace poco hablaba en nombre de la verdad única. Y Lima, que aparecía hasta hace poco como la fortaleza inviolable de la derecha, empieza a incorporarse al proceso; ya no son suficientes los grandes almacenes, las tarjetas de crédito, la sensación de solvencia, mientras el empleo decente es reemplazado por el subempleo en condiciones de abuso permanente, los créditos se convierten en una trampa para los consumidores, los sistemas de salud siguen precarizados, se mantienen los programas sociales porque aún cientos de miles de limeños no pueden asegurar la alimentación diaria y los colegios estatales y particulares compiten en mediocridad disfrazada de huachafería marketera.
  
Nada de eso es suficiente y entonces Lima busca alternativas distintas y empieza a romper con el neoliberalismo. Ya el 2006, 23% de limeños votó por Ollanta Humala y hoy Susana Villarán puede ganar las elecciones municipales con un porcentaje arriba del 30%.
  
El triunfo de Villarán entonces puede ser un hito más en este proceso por encontrar salidas distintas al neoliberalismo, un hito importantísimo, la alcaldía de Lima nada menos. Pero Susana Villarán tiene que sacarse de la cabeza el complejo de Mistura, no puede ser ecuménica, no puede gustarle a todos y sobre todo, para lograr eso no puede dejar de entender que está frente a la posibilidad de ser un factor de unidad clave para encarar las elecciones del 2011 desde el sector popular, esa unidad que la derecha peruana está trabajando día y noche por sabotear, con ataques quasi fascistas por un lado y con engreimientos por otro.

 

Agregar Comentario


Código de Seguridad
Refrescar

Suscribirse a nuestro Boletín

Ingrese su email:

Columna de Opinión por Autor

pluma_y_papel

logo-inferior   Copyleft 2012 Lima - Perú   KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento
Web site desarrollado por Kybernet, usando Joomla con licencia GNU/GPL.
google adsense adwords google adsense adwords